Tipos de préstamo
Un préstamo para cada situación.
Cada caso tiene un préstamo más adecuado. Hemos organizado los nuestros por el tipo de gasto más habitual: el coche, una reforma, consolidar deudas o un imprevisto personal. Mismas condiciones, distinto angulo.
Pedir mi préstamo →Para el coche
El coche te ha dejado tirado, no pasa la ITV o necesitas neumáticos nuevos.
Para reformas
Pintar, cambiar una mampara, arreglar un calentador o sustituir la lavadora no espera al banco.
Consolidación
Si estás pagando 3, 4 o 5 préstamos pequeños al mismo tiempo y no llegas a fin de mes, te ayudamos a juntarlos.
Para electrodomésticos
La nevera lleva 24 horas calentando la comida.
Para médico/dentista
Un implante dental, una operación de la vista, una cirugía que la lista de espera atrasa meses.
Para viajes
Una boda fuera de España, una emergencia familiar, una escapada que llevas años queriendo hacer.
Para estudios
La matrícula del máster vence mañana.
Personal
El préstamo todo-terreno.
Cómo elegir el préstamo que mejor te encaja
Aunque todos nuestros préstamos comparten las mismas condiciones (importe de 100 a 3.000 €, plazo de 30 a 180 días, respuesta en 15 minutos, dinero en 24h), las landings están separadas porque cada situación tiene matices propios que conviene entender antes de pedir. Si necesitas el dinero para el coche, leer las preguntas frecuentes de esa landing te ahorra dudas específicas: si lo necesitas para consolidar varias deudas, conviene leer cómo afecta esa operación a tu perfil crediticio antes de firmar.
¿Cuándo conviene un préstamo rápido y cuándo no?
Conviene cuando la necesidad es urgente (esta semana o este mes), el importe es modesto (100-3.000 €), el plazo es corto (menos de 6 meses), y el coste del préstamo es menor que el coste de no resolver la situación. No conviene si la necesidad puede esperar a que ahorres, si el importe es alto (más de 3.000 €), si la TAE supera la de tu crédito habitual, o si vas a tener problemas para devolverlo en plazo.
Importe, plazo y coste: las tres variables que importan
Antes de elegir un préstamo, define tres cifras concretas: cuánto necesitas exactamente (no redondees de más), en cuánto tiempo puedes devolverlo realmente (no minimices) y cuál es el coste total que estás dispuesto a pagar. Si las tres no encajan con lo que te ofrecen, no firmes. Buscar la opción correcta antes de comprometerte ahorra problemas después.
