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Black Friday, qué vas a comprar de verdad y qué te van a vender.
Cada noviembre, las grandes plataformas se preparan para el día en que el español medio gasta más en un solo día. La línea entre oferta real y trampa psicológica está más borrosa de lo que parece. Esto es lo que conviene saber antes.
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Cuánto se gasta y cuánto se devuelve.
Según datos de la patronal del comercio electrónico (CECE) y plataformas como Adyen, durante el periodo Black Friday + Cyber Monday + semanas previas, el español medio gasta entre 180 y 280 euros en compras de consumo (sin contar inversiones grandes como electrodomésticos). Una parte significativa lo financia con BNPL o tarjeta de crédito.
Pero el dato menos publicitado es el de devoluciones: entre el 25 y el 35% de las compras del Black Friday se devuelven o nunca se usan. Eso significa que aproximadamente uno de cada tres euros que gastaste ese día en realidad no querias gastarlos: te los empujó la urgencia, no la necesidad.
Oferta real vs trampa
Dos cosas que parecen lo mismo pero no lo son.
No todo Black Friday es engaño, ni todo es oferta. Saber diferenciar te ahorra dinero:
Bajan precio sobre el habitual de meses
Un producto que llevaba 4 meses a 200 euros pasa a 140. La diferencia es genuina. La forma de verificarlo: extensiones de navegador como Keepa o CamelCamelCamel muestran el historial de precio del último año.
Estas existen, especialmente en electrónica de gama media y electrodomésticos.
Suben antes, bajan después
El producto estaba a 130 euros desde enero. En octubre lo suben a 200 ‘precio recomendado’. El 24 de noviembre lo dejan en 140 con un cartel ‘-30%’. Llevas 6 meses pudiendo comprarlo a 130. Y muchos lo compran creíndose que ahorran.
La Directiva Omnibus obligó en 2022 a mostrar el precio más bajo de los últimos 30 días. Pero los 11 meses anteriores quedan fuera del scope.
Las trampas psicológicas
Tres palancas que activan las plataformas.
Escasez artificial: ‘Últimas 3 unidades’
El indicador de ‘pocas unidades’ funciona aunque sea inventado. Activa el miedo a perderse la oportunidad y reduce el tiempo de decisión. La inmensa mayoría de productos tiene stock; el cartel es marketing.
Anclaje de precio: el precio tachado
Ver 200 euros tachado al lado de 140 hace que el 140 parezca regalo. Pero el 140 puede ser el precio habitual y el 200 una invención. La directiva Omnibus obligó a mostrar el precio más bajo de los últimos 30 días: míralo siempre.
Cuenta atrás: ‘Termina en 2h 14min’
El cronómetro en pantalla genera prisa. Activa decisiones rápidas que sortean el filtro racional. En la mayoría de los casos, la oferta vuelve al día siguiente o en una semana. Si no, probablemente no era para ti.
Si te das cuenta de que has comprado por impulso, recuerda que tienes 14 días naturales de derecho de desistimiento por ley (compras online). No tienes que dar explicaciones. Mucha gente no lo ejerce por vergüenza o pereza, y se queda con lo que no necesitaba. Devolver es legitimo y gratuito.
Si necesitas financiar algo grande
Mejor un préstamo cerrado que el BNPL del comercio.
Si la compra que tienes en mente es grande (electrodoméstico, móvil de gama alta, ordenador) y vas a tener que financiarla, conviene comparar. El BNPL del comercio (Klarna, Sequra, Aplazame) parece cómodo pero las TAEs van del 8 al 17%, y se acumulan fácilmente con compras posteriores hasta perderte. Un préstamo cerrado a TAE similar te da cuota fija conocida y plazo cerrado.
Y si la compra es de impulso (lo que te entra al ver el cartel), lo mejor es no hacerla. Si está rebajado de verdad, espérate al día siguiente del Black Friday: en muchas categorías los precios siguen bajos o vuelven a bajar en la primera semana de diciembre.
